La importancia de inóculos fuertes en cultivos de hongos

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Facundo Rafael Muñiz-Paredes
Octavio Loera

Resumen

La calidad de inóculos como iniciadores de fermentaciones industriales, así como los propágulos (conidios) de hongos entomopatógenos, es un parámetro importante que puede definir el éxito de la fermentación o los agentes de biocontrol. Los inóculos con buena calidad tienen el potencial de superar algunas desventajas que tienen los bioprocesos de escala industrial, en comparación con los procesos químicos, que en muchos casos son compartidas con los agentes de control biológico cuando se comparan con pesticidas químicos. Las características de los inóculos fuertes incluyen la capacidad de acumular solutos compatibles para enfrentar condiciones difíciles como temperaturas altas, y una alta actividad catalasa para lidiar con especies reactivas de oxígeno generadas por la respiración. Algunas de estas características pueden ser determinadas por la edad del inóculo, que sumado a la estandarización del tamaño de inóculo reducen la variabilidad inherente a los procesos basados en microorganismos, y también incrementan el rendimiento de productos. En algunos casos las limitantes del inóculo de una sola cepa pueden ser superadas mediante el co-cultivo de diferentes microorganismos. Finalmente, se discuten metodologías novedosas para obtener inóculos fuertes al cultivar hongos y levaduras en condiciones de estrés subletal que llevan a la inducción de protección cruzada.

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